Cómo cargar un Tesla en cargadores públicos (no solo en Superchargers)
Los Superchargers son excelentes, pero no están en todas partes, y a veces el más cercano está lleno o queda fuera de tu ruta. Saber cargar un Tesla en público en otras redes convierte la ansiedad por la autonomía en un problema del pasado: cada cargador rápido del mapa se vuelve una opción, no solo los que llevan el logo de Tesla.
AC y DC: dos velocidades, dos propósitos
La carga pública se divide en dos familias. La carga en AC, que en Europa se entrega a través de una toma Tipo 2, ronda entre 11 y 22 kW y está pensada para paradas largas: un aparcamiento, un hotel, el trabajo. La carga rápida en DC es otro animal: entrega entre 50 kW y 350 kW para recargar la batería en lo que dura un café. Es tu Tesla el que decide cuánta potencia puede aceptar, así que enchufarlo a un cargador de 300 kW no daña nada; el coche simplemente toma lo que puede y ni un poco más. Como regla general, usa AC donde vayas a aparcar un rato y DC cuando estés de paso. Una sesión de DC en ruta rara vez llega al 100 por cien, porque el último 20 por ciento carga más despacio, así que la mayoría de los conductores desconectan alrededor del 80 por ciento y siguen camino, igual que harían en un Supercharger.
El conector que usa tu Tesla
La cuestión del conector depende de la región. En Europa, el Model 3, el Model Y y el Cybertruck actuales llevan de serie el puerto estándar CCS Combo 2, el mismo que usa cualquier eléctrico nuevo, así que encajan sin adaptador en Ionity, Fastned, EnBW, Allego y el resto. Los propietarios de un Model S o X más antiguo pueden necesitar el adaptador CCS Combo 2 de Tesla, que se vende por separado por unos 190 euros. En Norteamérica, el coche usa NACS y viene con un adaptador para las estaciones CCS1. En cualquier caso, un mismo puerto físico gestiona tanto la carga lenta en AC como la rápida en DC.
Cómo iniciar una sesión, paso a paso
Cargar en público no es tan automático como en un Supercharger, pero la rutina es rápida una vez que la conoces:
- Busca un cargador que funcione y comprueba su potencia y tipo de conector antes de comprometerte.
- Aparca y abre la app de carga o ten a mano tu tarjeta RFID.
- Enchufa el conector firmemente en el puerto del coche.
- Autoriza la sesión desde la app o acercando la tarjeta, y confirma que el coche ha empezado a cargar.
- Cuando tengas suficiente autonomía, detén la sesión primero desde la app y luego desenchufa.
Una app para cada red
Lo más engorroso de la carga pública solía ser tener que manejar una docena de apps de distintos operadores. Las plataformas de itinerancia resolvieron eso: Chargemap, Plugsurfing y Shell Recharge cubren cada una cientos de redes con una sola cuenta y un solo precio. Los grandes nombres de las autopistas también merecen conocerse. Ionity carga hasta 350 kW pero cobra alrededor de 0,79 euros por kWh sin suscripción, mientras que Fastned llega a 300 kW y su membresía baja el precio a unos 0,39 euros por kWh. EnBW, Allego y los operadores de áreas de servicio cubren buena parte del resto en Europa. Combina una app de itinerancia con PlugShare, cuyas reseñas de la comunidad te dicen si un cargador realmente funciona antes de que conduzcas hasta él, y las conjeturas desaparecen. Si usas TaaDa, estas apps de carga para Android Auto aparecen directamente en la pantalla del Tesla, así que buscas, filtras y navegas hasta una estación operativa desde el propio salpicadero, sin tener que rebuscar en el teléfono.
Carga de destino mientras duermes
No toda carga pública tiene que ser rápida. Hoteles, restaurantes y aparcamientos ofrecen cada vez más cargadores AC más lentos, perfectos para una parada que se mide en horas, no en minutos. Enchufarte a un punto Tipo 2 de 22 kW mientras cenas o durante toda la noche puede recargar la batería en silencio por el precio de una tarifa modesta, y te ahorra una parada de carga rápida a la mañana siguiente. En un viaje largo, combinar una o dos sesiones de DC con una recarga nocturna en AC en tu alojamiento suele salir más barato y ser mucho menos apresurado que depender solo de los cargadores rápidos.
La carga pública premia un poco de preparación. Instala una app de itinerancia y una app de mapas antes de un viaje largo, averigua qué redes dominan tu ruta, y trata la red Supercharger como tu columna vertebral de confianza, dejando todo lo demás como respaldo. Con ese trabajo hecho, el mapa de los lugares a los que un Tesla puede llegar de verdad se amplía a todos los cargadores rápidos que aparecen en él, no solo a los que llevan el emblema de Tesla.